Informar y denunciar. Dos vías para visibilizar y combatir la discriminación laboral

Publicado por eunice en

 Jesús Alarcón*

La sociedad mexicana es privilegiada por la diversidad cultural y étnica que posee, la cual es rica en tradiciones, usos y costumbres; pero mientras esta cara de la moneda genera identidad nacional y alude al patriotismo, la contracara evoca a la discriminación y a la segregación racial. En México, ser diferente o pertenecer a un grupo minoritario representa exponerse a ser víctima de marginación y exclusión social. 

El mercado laboral es un espacio donde hay discriminación que nunca será justificada. Diversos subconjuntos poblacionales enfrentan barreras para obtener empleos y buenos salarios, las cuales, en la mayoría de los casos, son ajenas a sus capacidades laborales. El mercado laboral discrimina a las personas con criterios como discapacidad, género, grupo étnico, preferencia sexual, edad, entre otros. Por ejemplo:

  • ° Una persona con discapacidad gana dos terceras partes de lo que recibe el resto de la población. (1)
  • ° En promedio, las mujeres perciben salarios entre 18 y 34% menores que los hombres, aún cuando realizan las mismas actividades. (2)(3)
  • ° Siete de cada diez indígenas ganan solo un salario mínimo. (4)
  • ° 2.5 millones de adultos mayores trabajan, aunque en condiciones desfavorables, pues el 91% carece de acceso a instituciones de salud. (5)
  • ° El 43% de los trabajadores que pertenecen a la comunidad LGBT recibe un trato discriminatorio en su actividad económica. (6)

Con el objetivo de contribuir a la reducción de la discriminación laboral y transitar hacia un México más incluyente, la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA) impulsa la transparencia para fomentar la inclusión laboral. Esto mediante uno de los 13 compromisos descritos en su Cuarto Plan de Acción (4PA), el cual se ejecutará entre 2019 y 2021. 

Desde una perspectiva de sociedad civil, es importante reconocer el esfuerzo que ha realizado la AGA para mantener un esquema de colaboración multilateral y horizontal entre públicos y privados. Esto mediante un diálogo abierto y constructivo que permita contribuir a la atención de algunos de los principales retos que enfrentamos los mexicanos, como son la corrupción, la falta de seguridad, impulsar el desarrollo rural y mejorar las condiciones laborales.

De acuerdo con los resultados de la consulta pública que elaboró la AGA en 2019, los mexicanos consideramos que se requieren más y mejores condiciones de trabajo. Esto propició que, entre agosto y septiembre de ese año, diversos especialistas en la materia participáramos en mesas de concreción para determinar cuál debería ser el compromiso de la Alianza con una mira hacia el 2021. Sin duda este ejercicio fue productivo y enriquecedor, pues nos permitió contrastar opiniones y problemáticas del mercado laboral desde múltiples perspectivas, pero, sobre todo, consensuar una visión realista del alcance e impacto que debe tener el 4PA en el corto y mediano plazo. 

Con base en el contexto de discriminación descrito anteriormente y con el propósito de reducir las brechas de desigualdad e inclusión social, celebramos el compromiso de la AGA para implementar un mecanismo de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana que visibilice las prácticas discriminatorias en el trabajo. La información es poder, por lo que estamos convencidos de que esta acción contribuirá a mejorar las condiciones generales del mercado laboral en México a través de dos vías:

  1. Brindar una herramienta de denuncia ciudadana ante actos de discriminación.
  2. Facilitar el acceso al marco jurídico y regulatorio para que, con base en un lenguaje ciudadano, se informe a los trabajadores acerca de sus derechos laborales.

Esta información servirá de insumo para que las autoridades competentes elaboren mejores políticas públicas y atiendan las necesidades de los trabajadores, pero además para que se documente, investigue y dé seguimiento a los actos de discriminación laboral, tanto en el sector público, como en el privado. 

Las organizaciones de la sociedad civil somos optimistas y tenemos altas expectativas con este compromiso, pues estamos contribuyendo a crear los cimientos necesarios para tener un mercado laboral más equitativo e igualitario, además de salvaguardar el derecho al trabajo y sobre todo, a una vida libre de discriminación. Este es un gran paso para que, desde el mercado laboral, se contribuya a revertir el círculo vicioso de la desigualdad en México.  

1. Cálculo al primer trimestre de 2019 según datos de 
la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
2. En México, durante el primer trimestre de 2019,
la mediana del ingreso para las mujeres fue de 4.6 mil pesos,
mientras que para los hombres fue de 5.76 mil pesos. STPS,
Indicadores Clave, Mediana del ingreso mensual real de los ocupados.
3. Senado de la República, Coordinación de comunicación social,
“De 34%, la brecha salarial en México entre mujeres y hombres”,
Senado de la República. Boletín 1223, (2019).
4. Coneval, Informe de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social 2018.
5. Ibíd.
6. Personas lesbianas, gays, ​bisexuales y transgénero.
7. CEAV y Fundación Arcoiris, Diagnóstico nacional sobre
la discriminación hacia personas LGBTI en México: Derecho
al trabajo (Ciudad de México: CEAV, 2019).

* Jesús Alarcón es economista y politólogo por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Colabora en diversos proyectos del área de Cambio Climático y Tecnología, en coordinación con organizaciones internacionales como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GIZ), Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Embajada Británica en México. Actualmente es consultor externo del Instituto Mexicano para la Competitividad A.C.


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