Democracia ambiental: un punto de encuentro entre gobierno abierto y el Acuerdo Escazú

Publicado por eunice en

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Andrea Sanhueza| 4 de noviembre 2020 | Open Government Partnership

En 2018, 22 países de América Latina y el Caribe marcaron un hito histórico en la democracia ambiental con la firma del Acuerdo Escazú. En 2020, 10 países han ratificado el tratado y sólo una ratificación más se interpone entre la aspiración y la acción. La Alianza para el Gobierno Abierto (OGP por sus siglas en inglés) tiene una posición privilegiada para convocar voluntades y avanzar los principios de acceso a la información, participación y justicia en asuntos ambientales que promueve el Acuerdo Escazú. La sinergia entre ambas iniciativas es la fórmula perfecta para lograr la implementación del Acuerdo por tres razones principales:    

1. La ciudadanía al centro de la democracia

Tanto OGP como el Acuerdo de Escazú parten de la premisa que la participación activa de diversos actores de la sociedad en la toma de decisiones es una condición fundamental para fortalecer nuestras democracias y lograr  niveles de gobernabilidad y de paz social adecuados. Esto cobra aún más fuerza hoy cuando estas bases están abiertamente amenazadas por el populismo, la inequidad social y el deterioro del medio ambiente, entre otras causas.

2. El multilateralismo fortalece la colaboración

Ambas iniciativas creen profundamente y practican el multilateralismo (una global de carácter voluntaria y otra regional y de carácter vinculante) y entienden que abordar los complejos desafíos de nuestros países en forma colaborativa y colectiva, logra mejores resultados que sólo restringiendo el diálogo a nivel nacional. 

3. El fundamental foco en la implementación

Ambos buscan una efectiva y plena implementación de la transparencia, la información, la participación y la rendición de cuentas, declarando entonces que lo fundamental al final del día es que las personas tengan posibilidades reales de ejercer estos derechos. 

Estas sinergias presentan una oportunidad única para que los países de la región aprovechen la estructura de OGP para identificar los retos específicos a su contexto y puedan implementar el Acuerdo. 

Retos

Una investigación en curso llevada a cabo por la Iniciativa de Acceso y el Instituto de Recursos Mundiales destaca que las personas, especialmente de los grupos más vulnerables, enfrentan diversas barreras para ejercer sus derechos de acceso a la información, participación y justicia. Entre ellas: lenguaje técnico, pobreza, escasos e ineficientes mecanismos de participación, dificultad para acceder a la información, entre otras.

También muestra que no hay una relación directa entre marcos legales y la implementación efectiva de estos derechos. Hay normas con un buen estándar pero que no se implementan; hay normas con un bajo estándar que se implementan pero al ser prácticas voluntarias pueden ser fácilmente descontinuadas al cambiar autoridades y la ciudadanía no logra un ejercicio efectivo de estos derechos.   “

OGP puede ofrecer la oportunidad para impulsar la ratificación del Acuerdo.c 

Oportunidades      

Hoy, los 33 países de América Latina y el Caribe tienen la posibilidad de ser Estados Parte del Acuerdo al adscribir. A la fecha 10 países lo han ratificado, 4 de ellos miembros de OGP. Se requieren 11 ratificaciones para que entre en vigor, por lo que OGP puede ofrecer la oportunidad para impulsar la ratificación del Acuerdo. 

El Acuerdo de Escazú debe considerarse como una herramienta para abordar cualquier asunto ambiental, desde un programa de reciclaje hasta la elaboración de una la Ley de Cambios Climático. El Acuerdo se puede utilizar como referencia para fortalecer la construcción e implementación de compromisos de democracia ambiental en el marco de OGP. Por ejemplo, Uruguay a través de su plan de acción de OGP, realizó un proceso intergubernamental transparente y con una participación incidente de diversos grupos para elaborar el Primer Plan Nacional del Agua, además de lanzar una campaña sobre el uso y el cuidado del agua. El Mecanismo de Revisión Independiente (IRM) destacó que el carácter participativo del desarrollo del plan de agua era significativo para tener un impacto en la cultura de manejo de aguas. No obstante, advirtió sobre la necesidad de ampliar el alcance de la participación. Tomando el Acuerdo como referencia, el compromiso se pudo haber reforzado con la inclusión de la participación de grupos en situación de vulnerabilidad hídrica y con la planificación del Plan con una mirada a largo plazo y de relación estratégica con los diversos actores. “

El Acuerdo se puede utilizar como referencia para fortalecer la construcción e implementación de compromisos de democracia ambiental en el marco de OGP.

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